¿Y si el futuro del transporte en el Perú fuera silencioso, limpio y eficiente? El transporte eléctrico ofrece esa posibilidad, pero el camino para lograrlo está lleno de desafíos técnicos, económicos y sociales. Aquí te contamos cómo en el Perú puede liderar la electromovilidad en Latinoamérica y qué papel juegan aliados tecnológicos estratégicos en esa transición.
¿Por qué el transporte eléctrico es hoy una urgencia para en el Perú?
El transporte eléctrico no es solo una tendencia global: representa una herramienta esencial para reducir la contaminación urbana y mitigar el cambio climático. En el Perú, el sector transporte genera cerca del 47 % de las emisiones de CO₂ del país .En 2024, se vendieron 6.602 vehículos electrificados, un aumento del 47 % respecto al año anterior. Sin embargo, solo el 7 % de estos fueron vehículos eléctricos puros, revelando que la transición hacia un transporte eléctrico completo aún está lejos de consolidarse.
Retos claves del transporte eléctrico en el Perú
- Infraestructura de carga insuficiente: Perú cuenta con apenas 50–65 puntos de recarga públicos, la mayor parte en Lima, de los cuales solo 5 son “electrolineras” (carga rápida). Esto significa que, en promedio, hay un cargador por cada 15 vehículos electrificados, lo que estaría muy por debajo de los niveles recomendados internacionalmente.
- Autonomía y diversidad de conectores: los usuarios de transporte eléctrico enfrentan problemas con la autonomía de los vehículos y la variedad de conectores existentes. El 41 % de consumidores quiere al menos 200–300 millas de autonomía, pero los modelos disponibles aún tienen limitaciones técnicas y de infraestructura.
- Costos y regulación deficiente: los vehículos eléctricos son entre 30 % y 40 % más costosos que sus equivalentes de combustión . Además, Perú aún no cuenta con una Ley de Electromovilidad, pese a múltiples iniciativas, lo que frena la inversión en el transporte eléctrico, como incentivos tributarios, arancelarios y créditos verdes.
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Iniciativas piloto que marcan el camino: Buses y taxis eléctricos
- En San Isidro (Lima) operó el primer bus eléctrico público en 2018, logrando evitar 10 toneladas de CO₂ en su primer mes.
- Engie Perú y BYD probaron un bus eléctrico minero con autonomía de 280 km y una reducción de costos operativos del 87 % frente a un bus convencional.
- En Lima circulan taxis eléctricos en un piloto conjunto de Enel X, BYD y Taxi Directo.
Estas iniciativas muestran que el transporte eléctrico puede ser viable en contextos reales, siempre que se acompañen con infraestructura adecuada.

Elementos esenciales para impulsar el transporte eléctrico
- Infraestructura y redes inteligentes: la Hoja de Ruta de Redes Eléctricas Inteligentes (REI) apunta a incluir carga para movilidad eléctrica entre 2023 y 2030. Sin embargo, la interoperabilidad entre cargadores y redes eléctricas aún es limitada .
- Incentivos económicos y normativos: aunque se han emitido decretos para instalar infraestructuras de carga (DS 022‑2020‑EM y DS 036‑2023‑EM), no existen incentivos fiscales ni arancelarios como en países vecinos. Sin incentivos al IGV o importación, la adopción del transporte eléctrico sigue siendo lenta.
- Tecnología digital: IA y big data: herramientas digitales para el transporte eléctrico, como IA, big data y IoT, son esenciales. Permiten optimizar carga, gestionar energía, prever demanda y organizar rutas, aumentando la eficiencia del sistema.
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Beneficios económicos, sociales y ambientales
- Menor costo operativo: la energía eléctrica cuesta hasta 10 veces menos que la gasolina, como sugieren los pilotos de taxis eléctricos .
- Mejora de calidad de aire: la sustitución de buses diésel por eléctricos puede reducir significativamente emisiones en Lima y otras ciudades.
- Mayor competitividad: empresas con flotas eléctricas bien gestionadas (con tecnología de monitoreo) tienen ventajas operativas y medioambientales.

El futuro del transporte eléctrico en el Perú es prometedor, pero enfrenta importantes barreras: falta de infraestructura de carga, regulación insuficiente, altos costos y problemas de interoperabilidad.
No obstante, experiencias piloto, el compromiso de organismos como MTC y MINEM, y el avance de redes inteligentes pero sobre todo, el apoyo de soluciones tecnológicas como Zonar —que habilita monitoreo, mantenimiento predictivo y análisis logístico— están creando las condiciones necesarias para una transición sostenible.
Superando los retos regulatorios y económicos, y apostando por la innovación digital, el transporte eléctrico en el Perú puede convertirse en una realidad tangible en los próximos cinco a diez años, transformando la movilidad, mejorando la salud pública y posicionando al país como líder regional en electromovilidad.

(Fuentes: https://mobilityportal.lat/electromovilidad-peru-mtc/






